lunes, 7 de febrero de 2022

ENSAYO SOBRE LA CEGUERA

Fue en el año 1995 cuando el escritor portugués José Saramago escribió la novela Ensayo sobre la ceguera. El autor la definió como una ficción que plasmaba la decadencia moral de una sociedad. La referencia a esta magnífica obra viene a colación por el momento actual por el que transita el FC Barcelona.

No se trata de que en el FC Barcelona se estén quedando ciegos, sino que ya han perdido la visión. Siendo así, no es de extrañar que imiten a los personajes de la novela, en un desfile constante de personajes sin esperanza, cogidos unos a otros, sin rumbo definido, siguiendo al más atrevido que va delante, ebrio de ignorancia, en la representación de una mascarada deplorable.

El último paso en falso -siempre que no haya alguno más entre la redacción y publicación de este artículo-, lo ha dado Elena Fort, vicepresidenta del Barça, después de la derrota del Real Madrid en San Mamés, con un tweet burlándose del equipo blanco, que eliminó poco después. Es la tónica catalana de la última década: hacer ver que va a ocurrir algo, mira que todo ya está a punto, ho tornarem a fer, etc., para quedarse siempre en nada, en la reiteración de una cobardía expresada con alardes.

El penúltimo tropiezo fue el de Alfons Godall, quien antes de dimitir de su cargo, por las consecuencias de su desliz, era el vicepresidente de la Fundació del FC Barcelona. Esta vez, de nuevo un tweet, fue una reacción llena de odio y de miseria moral contra Rafa Nadal, después de su victoria en el Open de Australia. Godall es el clásico matón niño pijo que nunca protagoniza una pelea real, pues sabe que saldría trasquilado.

Los que no rehuyen ninguna reyerta por barriobajera que esta sea son Joan Laporta y Enric Masip, un par de pendencieros que en cierto momento eligieron un camino fácil de transitar, aunque de alta inmoralidad. Si los que marcan la ruta a los ciegos son especialistas en seguir sendas perniciosas el lugar común de todos es fácil de deducir. Es cuando la tribu se da cuenta de que hay algo mucho peor que estar ciego, pues lo realmente horrible es la reacción de algunos humanos ante la desgracia de todos.

La mayoría queda paralizada por el miedo, sin respuestas ante el aturdimiento, mientras que una minoría asume la fatalidad con cierto regocijo, pues enseguida sabe detectar la nueva oportunidad que nace ante sus ojos velados. Es cuando la vileza puede expresarse con mayor libertad, pues la invidencia lo permite todo y más. Ciegos, sí, pero con más poder que  nunca.

En el FC Barcelona de puertas afuera se sigue echando mano de los valors, un término tan falseado desde la entidad azulgrana que produce vergüenza ajena escuchar su constante alusión. Solo hay que recordar que el entrenador Xavi Hernández es embajador de FIFA Qatar 2022, un país donde los derechos humanos brillan por su ausencia.

El caso Dembélé también es paradigmático en este sentido. Primero se le dice al jugador que es mejor que Mbappé -Laporta dixit- aunque luego se le presenta un contrato a la baja, imposible de aceptar. Posteriormente se presiona al jugador, desde todos los frentes posibles, hasta asegurarle que nunca jamás volverá a vestir la camiseta azulgrana si no renueva. Ante la evidencia de lo ineficaz de este chantaje, ahora mismo ya se acepta que Dembélé debería jugar hasta que termine la temporada, para luego marcharse sin dejar un euro en las arcas del club.

Esto que parece tan inaceptable y terrible, una deslealtad imperdonable por parte de Dembélé, resulta que es el método blaugrana de fichar atendiendo a su lamentable situación económica. De este modo llegaron al Barça, el Kun Agüero, Eric García y Depay, y así se pretende que lleguen a final de temporada jugadores como Azpilicueta y Dybala.

Los dirigentes azulgranas me recuerdan a tantos sacerdotes de la iglesia, que desde el púlpito rememoran sin parar lo que la divinidad espera de nosotros, y luego, en la soledad de la sacristía, le enseñan al infante elegido, al monaguillo que cree servir a Dios, lo que es realmente la vida: una argamasa de indiferencia y ruindad.

 

domingo, 30 de enero de 2022

EFECTISMOS MEDÍATICOS

 

Por lo que se está evidenciando de momento, el efecto Xavi en el sí de la primera plantilla del FC Barcelona no está siendo el camino de rosas que se vendió a bombo y platillo.

Mucho se escribió en este blog acerca de la figura de Koeman y del sabotaje presidencial y mediático que su figura y staff técnico padeció. Paradójicamente, justo a partir de Junio, cuando se había salvado la temporada con la conquista de la Copa del Rey y parecía que el rumbo se había enderezado. ¿Qué razones había para torpedear la figura de Koeman, mito del club?

A diferencia del exagerado trato a favor recibido por Xavi, desde el club y desde la mayor parte del entorno se nos vendió de manera unánime que el trabajo de Koeman había sido un desastre absoluto, siendo rebajado a la nada, cuando de hecho, el técnico neerlandés sostuvo, durante meses, la imagen pública de un club a la deriva, sumido en una crisis social y de identidad, en bancarrota, y habiendo promocionado el ascenso al primer equipo a un buen número de canteranos, y gestionando exitosamente el rol de Messi en el terreno de juego después del desplome en Lisboa.

Pasados tres meses desde la llegada de Xavi desde Catar, estado teocrático en el que entrenaba y del que era  embajador, no se vislumbran las señales que nos harían pensar en un cambio de dinámica positivo a nivel de juego.

Ha sucedido infinidad de veces en múltiples fichajes: el marketing como la capacidad de vender una idea del producto, pero está por ver si realmente ésta es cierta o sólo son fuegos artificiales, un saber muy bien cómo celebrar ilusiones, muy al estilo del processime catalán.

Que el trabajo de Koeman era mejorable está fuera de discusión. Pero que la llegada de Xavi, por el simple hecho de ser Xavi, y sin apenas experiencia en los banquillos, se vendiera como el factor clave que implicaría el elixir del buen juego y el retorno a la excelencia por arte de magia, no es de recibo a priori. En todo caso, su balance como entrenador ya se valorará a final de temporada, a posteriori. Se podría decir que el frenesí de la ilusión celebrada es inversamente proporcional a la realidad esperable, dada la inquietante realidad estructural del club. La distancia entre lo que se predica que el juego debería ser, y lo que realmente se puede llegar a alcanzar, es abismal a día de hoy. Y el autoengaño nunca puede ser solución a los desvaríos reales que asolan a la institución.

Dado que se exageró y se continuará exagerando la idea (el ridículamente llamado ADN Barça) por encima de lo razonablemente aceptable, da la sensación que Xavi, consciente que sus planteamientos no serán fácilmente llevados a cabo en el terreno de juego con la plantilla actual, buscará en el trabajo de Luis Enrique con la selección española una brújula para guiarse, el clavo donde agarrarse, y ver si así puede salir del atolladero.

Dado que las incertezas son enormes -veremos qué ambiente se respirará si el Nápoles elimina al FC Barcelona en la Europa League - y la plantilla adolece del talento top imprescindible para jugar como antaño, y dada la ausencia de un súper crack goleador como Messi que lo solucionaba casi todo, parece que Xavi apostará, de aquí hasta el fin de la temporada, por una réplica del manual realizado por Luis Enrique al frente de la selección española.

Veremos si le acaba dando resultados que inciten al optimismo o, por el contrario, el panorama se complica aún más de lo que está. Desde aquí uno se inclinaría más por la segunda opción. El tiempo dirá. 

 

viernes, 21 de enero de 2022

CONSIDERACIONES INTEMPESTIVAS

La derrota del FC Barcelona en San Mamés, quedando eliminado de la Copa del Rey por el Athletic de Bilbao, devuelve al Barça a la casilla de salida en este juego de la oca en el que está inmerso, una vez que de nuevo ha caído en la casilla más funesta, la número 58, la de la calavera.

El repaso futbolístico sufrido por el Barça fue considerable durante al menos cien de los ciento veinte minutos jugados. La valoración es que el equipo está en la misma zona de los peores partidos que condenaron a Koeman: mucha inseguridad en la salida del balón, pérdidas de balón en zonas peligrosas, menor intensidad que el equipo contrario, poca capacidad creativa en ataque, etc.

Después del buen partido de la Supercopa jugado en Riad contra el Real Madrid, el espejismo llegó a tal punto que, una vez más, el bocazas de Laporta, se desmelenó comunicando a los cuatro vientos que el FC Barcelona había vuelto. No se tuvo en cuenta que ante el Real Madrid es fácil jugar buenos partidos a poco que juegues bien al fútbol, y eso es así porque el Real Madrid no aprieta en las marcas, deja jugar, sabedores de que cuando pongan la quinta marcha ganarán el partido.

El Athletic, bajo las premisas de su entrenador, sabe a lo que juega, especialmente en San Mamés, donde despliega un fútbol agresivo y rápido que recuerda a equipos de Champions de alta intensidad. En estas circunstancias al Barça se le funden los plomos, incapaz de soportar la sobrecarga. La instalación eléctrica del FC Barcelona tiene demasiados cables pelados que chisporrotean con frecuencia ante un exceso de actividad. De poco sirve que una parte del edificio tenga conexiones de última generación si existen zonas esenciales que adolecen de fiabilidad.

El cortocircuito en San Mamés fue más grave de lo habitual, con el peligro de que por defectos en la vieja instalación terminen quemándose los nuevos cables. Hay zonas que requieren una intervención inexorable e inmediata, no solo en el terreno de juego sino también en el ámbito directivo:

Desde las atalayas azulgranas se toman decisiones difíciles de comprender. La última ha sido prescindir de Dembélé para el partido contra el Athletic. Estando de acuerdo en tener una postura firme con el jugador, no habría costado nada empezar a tenerla una vez se hubiese jugado el partido. A pesar de sus lapsus y su mentalidad indescifrable, Dembélé es de largo el jugador más desequilibrante de la plantilla, y asimismo el más rápido para coger la espalda del equipo contrario cuando presionan la salida del balón.

Alba sin nadie que le lance por la banda se ha convertido en una pieza tan defectuosa que parece el hermano gemelo de Sergi Roberto, al que de manera estúpida se pretende renovar a la baja. Si bien Alba tiene una hoja de servicios notable, Sergi Roberto suspende en casi todo. Hay jugadores que no deben seguir jugando en el Barça, aunque quisieran hacerlo gratis. Los citados deberían desfilar hacia la puerta de salida.

Ahora mismo, atendiendo a lo que hay en la plantilla, Dest es el jugador más idóneo para relevar a Alba. Cierto es que es un jugador diestro y que ocuparía el lateral izquierdo, pero jugando en ataque como un interior tendría la oportunidad de conectar su buen disparo.  De hecho, casi nunca me ha convencido de lateral derecho y en cambio, cuando ha ocupado el lateral izquierdo me ha parecido más solvente en su juego.

Frenkie de Jong ha perdido toda la confianza y es una sombra de sí mismo, deambulando sin criterio por el campo. Siendo un jugador joven y con proyección, lo mejor sería traspasarlo en los pocos días que quedan del mercado de invierno, pues tiene un buen cartel en Europa, lo que repercutiría favorablemente en las arcas del club, además de liberar una ficha alta.

Busquets ha sido durante años fundamental en la salida del balón bajo presión del contrario. Normalmente lo ha hecho con mucha solvencia, corriendo riesgos que en múltiples ocasiones han ocasionado goles en contra, pero la ecuación riesgo-beneficio era muy favorable porque cuando conseguía salvar la línea de presión, el que normalmente recibía el pase para aprovechar los espacios era Leo Messi, un puñal que una y otra vez percutía con peligro mortal entre las defensas contrarias.

En la actualidad el riesgo-beneficio ya no es favorable al no tener un jugador tan desequilibrante en el equipo. En definitiva, ya no compensa correr tantos riesgos para la poca producción que se obtiene. Si a eso le añadimos el desgaste físico unido a la edad, lo que repercute en pérdida de reflejos y de contundencia, la conclusión es clara.

Busquets es un jugador honesto y muy profesional, pero es hora de que su lugar lo ocupe un jugador que sin tener tantos recursos técnicos -sin que adolezca de buena sintonía con el balón-, rompa líneas y aporte mayor seguridad defensiva además de un vigor necesario para afrontar los envites de los contrarios. Creo que para esta labor debería apostarse por Nico, siempre y cuando se le exima de algunas sofisticaciones a cambio de una mayor vitalidad.

Dicho esto, creo que el jugador ideal para ocupar la plaza de Busquets en su exigente cometido, para el caso de intentar duplicar una pieza idéntica sería Pedri, pero tiene tanto talento y aprende tan rápido, que sería un desperdicio tenerlo limitado a una labor tan específica como es la que realiza Busquets.

Cada uno de los jugadores que fueron relevantes en la golden age azulgrana tienen ganado para siempre el reconocimiento de los aficionados, pero los que siguen en el equipo llevan algunos años alargando en demasía su estancia en el seno materno, con lo que cada parto de expulsión resulta traumático. Ya se han ido Suárez y Messi, pero todavía queda trabajo que hacer. Hace años el espejo mostraba como el aire se había convertido en luz, pero ahora está agrietado, empañado, y muestra una atmósfera de  penumbra.

Es hora de aterrizar de tanta ensoñación y prepotencia por los grandes tiempos vividos y reconocerse ante el espejo, sentir la misma confusión de los chimpancés cuando se encuentran de manera inopinada frente a frente con una realidad que les desconcierta.

Cuando Friedich Nietzsche hizo referencia en sus Consideraciones intempestivas a los cultifilisteos, vocablo del que sentía muy orgulloso de haber acuñado, anticipó y definió sin saberlo la estulticia que anida en el seno del FC Barcelona: el cultifilisteo se hace la ilusión de ser el mismo un hijo de las Musas.

 

 

 

lunes, 17 de enero de 2022

LUIS ARAGONÉS Y EL BARÇA

Luis Aragonés (1938-2014) debutó como entrenador en la temporada 1974-75. En un movimiento único en la historia del fútbol profesional, pasó a entrenar a sus compañeros del Atlético de Madrid sustituyendo a Juan Carlos Lorenzo, a petición de la directiva del club colchonero, después de haberse iniciado la temporada y de haber disputado los 6 primeros partidos de Liga como jugador.

En su trayectoria en las filas del Atlético como técnico, que abarcaría hasta cinco etapas distintas, lograría una Liga (1977), 2 Copas (1976 y 1985), 1 Supercopa (1985), 1 Copa Intercontinental (1974) y un subcampeonato de la extinta Recopa de Europa (1986). En el año 2002 sería el artífice de devolver a Primera División al club rojiblanco, después de dos temporadas en el infierno de la categoría de plata.

Luis Aragonés dirigió, además, a nueve clubes a lo largo de su extensa trayectoria- Atlético, FC Barcelona, RCD Espanyol, Real Betis, Sevilla FC, Valencia CF, RCD Mallorca, Real Oviedo y Fenerbahçe-.

Sin embargo, el mayor logro por el que será recordado como entrenador fue el encumbrar a la selección española de fútbol en la cúspide del fútbol continental en el año 2008, posibilitando que toda una generación de jóvenes jugadores, aún promesas, se asentara en el Olimpo del fútbol mundial, forjando las bases para la selección española más exitosa de la historia.

Lamentablemente, son pocas las voces que recuerdan los trascendentales efectos e importancia que tendría Luis Aragonés en el seno del FC Barcelona, en dos tramos bien distintos en la historia del club.

Por un lado, si bien entrenó al club catalán tan sólo durante la convulsa temporada 1987-88, en la que Carles Reixach fue su segundo, en retrospectiva, el éxito logrado en la Copa del Rey de 1988, con victoria por 1-0 frente a la Real Sociedad con gol de Alexanko se antojaría crucial para el FC Barcelona, tanto por dar oxígeno a la tan agitada y degradada situación de la institución, como por la tranquilidad que brindó al club la conquista de un torneo de primer nivel, asegurando el acceso a competiciones europeas.

En suma, aparte de salvar una temporada complicadísima a todos los niveles, aquella victoria implicó que el proyecto de Cruyff, que tomaría forma a partir de la temporada siguiente, accediera a disputar la Recopa de Europa, que a la postre significó el primer gran éxito del neerlandés al frente del banquillo, al conquistarla en Berna en Mayo de 1989 al superar a la Sampdoria de Boskov por 2-0.

Veinte años después, el Sabio de Hortaleza volvería a brindar unos impagables y cruciales servicios a la causa azulgrana, al facilitar, con su excelente gestión al frente de la selección de fútbol, la explosión y consolidación en la élite de Puyol, Xavi e Iniesta.

Al fin de la temporada 2007-08, el proyecto de Rijkaard llegaba a su fin haciendo aguas, tras haber perdido el rumbo y la competitividad que se le suponía a partir de la victoria en la Champions de 2006 y la salida de Ten Cate. Paradójicamente, el recorrido de aquel gran proyecto fue menor de lo esperado, con polémicas día sí, día también.

En esa tesitura, en el verano de 2008 se disputaba la Eurocopa y, contra todos los pronósticos, el combinado liderado por Aragonés vencería la competición de manera magistral, hecho que tuvo un efecto directo para los intereses del FC Barcelona, dado que destacarían sobremanera jugadores como Puyol, Xavi o Iniesta, titulares indiscutibles en la Eurocopa, y que en su triunfal vuelta al club para la pretemporada 2008-09, ya con Guardiola y Vilanova al frente del FC Barcelona, devendrían vectores fundamentales para iniciar la mayor etapa de logros y juego de la historia del club.

A partir de ahí, todo cambió, y el tiki taka, o la filosofía Barça, marcaría el siguiente lustro del fútbol a nivel mundial, teniendo Aragonés una incidencia en todo ello muy relevante , lo que a menudo es injustamente olvidado por demasiada gente.

 

UNA CENA MUY ORIGINAL

Los integrantes de masalladelgol-colectivopessoa , seudónimos anónimos agazapados detrás de heterónimos invisibles, hemos llegado a la con...