sábado, 30 de octubre de 2021

EN EL ADIÓS DE KOEMAN

Ronald Koeman fue destituido esta semana como entrenador del primer equipo del FC Barcelona después de la derrota en Vallecas. Ayer, y se supone que de manera interina, Sergi Barjuan, antiguo compañero de Koeman en los años 90, dirigió al equipo en el empate frente al Alavés.

Desde el pasado mes de mayo, la figura del entrenador neerlandés no había recibido ningún reconocimiento público inequívoco por parte del nuevo presidente, algo insólito suponiendo que el club se encuentra en medio de un gravísimo período de reconstrucción.

En un cruce alargado declaraciones contradictorias, ambigüedades e improvisaciones fuera de toda lógica, la mala praxis del presidente generó una devaluación del todo injusta y contraindicada de la figura de Koeman, que hacía presagiar el desenlace final de la destitución, pero no de la dimisión del técnico.

Lo lógico y práctico, más en momentos de crisis absoluta y amenaza de ruina y deuda enorme como la actual, hubiese sido dar un tiempo prudencial al proyecto de Koeman, sin fisuras ni tibiezas de mentiras de ningún tipo, valorando el rol que desempeñó el holandés durante muchos meses de la temporada pasado, en la que sustentó la imagen pública del club, adoptando un rol que ninguno de los capitanes de entonces, con Messi a la cabeza, adoptó en ningún momento.

Los bandazos y las incongruencias no son en absoluto la fórmula para mantener la calma y el equilibrio en ningún tipo de proyecto, pero la historia ya nos enseña que en el FC Barcelona los cainismos fratricidas y la lucha intestina entre pares son, este sí, el auténtico ADN del club.

En este sentido, parece que todos los males llegaron de golpe a la vez en poco tramo de tiempo: la nefasta y disparatada gestión heredada de Bartomeu, la ausencia de carácter, personalidad y liderazgo público en el seno de la plantilla, unos capitanes insulsos, no aptos para una tarea esencial a llevar a cabo, ni en esta temporada ni en la pasada.

Añádase el esperpento semanal de la nueva junta, y se evidencia una realidad y una dinámica sumamente peligrosa que presagia una salida muy complicada e improbable del laberinto en que se encuentra el club. La sensación de decadencia general acecha como nunca antes.

Por último, manifestar las dudas sobre que Qatar facilite la llegada de Xavi al FC Barcelona, al margen de la idoneidad de su fichaje, en medio de la innegable guerra fría –desigual- existente entre el club catalán y la monarquía absoluta catarí en cuestión.  

 

viernes, 22 de octubre de 2021

GICA HAGI ( 1965 )

 Pin on 1990s Football

EL SUEÑO TURCO DE HAGI Y POPESCU

El 17 de mayo del año 2000, el Galatasaray pasó a la historia del fútbol europeo al proclamarse, por primera vez en la historia, campeón de la Copa de la UEFA, imponiéndose a un Arsenal que en los años venideros marcaría una época en la Premier League.

En las sucesivas eliminatorias hacia la final de la segunda competición continental de clubes, el Galatasaray superó al Bolonia, Borussia Dortmund, RCD Mallorca y Leeds United. Por su parte, el Arsenal se impondría al Nantes, Deportivo de La Coruña, Werder Bremen y Lens.

La final, disputada en el estadio Parken de Copenhague y arbitrada por el colegiado español Antonio López Nieto, no vislumbraría el ganador hasta la tanda de penaltis.

Si bien habría que afirmarlo con cautela, el Arsenal, con Arsène Wegner de entrenador, partía como favorito, dado que en el sí de su plantilla sobresalían grandes nombres como Henry, Bergkamp, Petit, Vieira, Overmars, Suker, Sylvinho o Kanu.

Siendo esto cierto, en el lado turco destacaban dos jugadores con pasado azulgrana que a la postre serían cruciales para explicar los grandes éxitos cosechados por el equipo turco. A las órdenes de Fatih Terim, en la plantilla otomana destacaban jugadores como Taffarel en la portería, Popescu en la defensa, y, por encima de todos ellos, Hagi en la media ofensiva.

El caso de estos dos jugadores rumanos merece una serie de puntualizaciones. Por un lado, Hagi, unánimemente considerado el mejor jugador rumano de toda la historia y unos de los mejores del mundo en los años 90, atesoraba talento a raudales y dilatada experiencia en el fútbol europeo, siendo uno de los pocos jugadores que con el honor de haber pertenecido tanto al Real Madrid como al FC Barcelona, en este último siendo petición expresa de Johan Cruyff.

Apodado el “Comandante” por la hinchada del Galatasaray, equipo en el cual atesora la condición de mito y héroe, a Hagi el fútbol le brindaría, en el ocaso de su carrera, el gran éxito que a nivel de clubes se le había injustamente negado.

En este sentido, la presencia de su amigo Popescu, gran defensa de carácter e indiscutido liderazgo, fue crucial, siendo el encargado de lanzar el penalti decisivo de la tanda que daría la victoria al Galatasaray.

Popescu llegó a ser capitán en el FC Barcelona, club por el que también fichó por deseo expreso de Cruyff para sustituir ni más ni menos que a Ronald Koeman en 1995, proveniente del PSV Eindhoven neerlandés.

Tanto Hagi como Popescu brindaron al fútbol turco y al Galatasaray en concreto los mejores momentos de sus carreras a nivel de clubes. En el tiempo que ambos coincidieron en Istanbul, el Galatasaray amplió espectacularmente su palmarés, al ganar 4 Ligas consecutivas entre 1997 y el año 2000, además de 2 Copas (1999 y 2000).

Pero por encima de todo, destacan los 2 torneos continentales cosechados: la mencionada Copa de la UEFA del año 2000 con Fatih Terim de entrenador, y la Supercopa de Europa ya con Mircea Lucescu de técnico, en la que derrotaron al Real Madrid, en el que fue el primer partido de Figo con la elástica blanca.

El fútbol dictaba justicia y la pareja rumana brindaba el cielo al fútbol turco por primera, y única vez en la historia.

 

sábado, 16 de octubre de 2021

MORALIDADES ACTUALES

En el modernismo líquido en el que estamos inmersos, el pensamiento crítico está quedando afectado por una tecnología que lo invade todo, hasta tal punto que los hechos objetivos quedan modelados y difuminados para dar paso a una actualizada posverdad, en la que si algo aparenta ser verdad es más importante que la verdad misma.

Rafael Barrett, autor de Moralidades actuales, dejó escrito que solo nos acercamos a la verdad mientras dudamos, es por ello que hoy más que nunca hay que recurrir a la duda radical ante un pensamiento global que aparentemente es capaz de resolverlo todo, cuando no es más que la sofisticación de la privación de libertad, especialmente cuando está vinculada a la inteligencia.

Con la imposición de la pandemia y el consabido confinamiento, se ha dado paso al intento de una vacunación urbi et orbi. Los argumentos para conseguirlo, a fuerza de repetirse, son tan cuestionables como eficaces, cumpliéndose lo de la mentira repetida mil veces.

Cuando una sociedad es alienada de manera tan extrema, que ocurran estafas como la que España sufrió ante Francia en la final de la Liga de las Naciones de la UEFA, es del todo consecuente e irrelevante.

En el caso del gol de Mbappé, en un claro fuera de juego, se recurrió a un artículo que dice que se considerará que un jugador en fuera de juego no ha sacado ventaja de dicha posición cuando reciba el balón de un adversario que juega voluntariamente el balón.

Entrar en el debate de si Eric García jugó voluntariamente el balón, es hacer el juego a los que viven de retorcer las palabras para quitarles el elixir y su auténtico significado, y dejarlas inertes e inermes, dispuestas para su utilización.

En este ejemplo concreto, todos sabemos las dos verdades inherentes del mismo: debería haberse señalado fuera de juego de Mbappé, y jamás se habría dado el gol de haberlo marcado España.

Con la implantación del VAR era lícito pensar que sería una herramienta que permitiría poner fin a los errores groseros y desmanes arbitrales. A las pocas semanas ya se pudo advertir que había una diferencia abismal entre lo que podría haber sido y su aplicación real. Edulcorado en estadísticas que promueven a pensar que la presencia del VAR es un acierto, la realidad confirma que es una herramienta puesta a disposición de una causa superior, en la que quienes lo manejan tienen en su mano un poder para interferir, manipular y tomar decisiones sesgadas, siempre con la pátina de credibilidad que otorga el alto porcentaje de aciertos obtenido en tantos partidos intrascendentes, en la consecución del objetivo final.

Con el fin de guardar las apariencias y poder afrontar los errores más evidentes del VAR, tienen a su disposición una gramática llena de excepciones, aplicables según la interpretación que requiera el momento.

Que ante situaciones inaceptables salga la UEFA, estamentos arbitrales, talibanes del reglamento pagados para predicar una doctrina falsaria y supuestos entendidos en la materia, para justificarlas, no es más que la demostración de que tienen dos varas de medir y que a través del ambiguo concepto de la interpretación han conseguido que sean aceptadas con resignada normalidad.

En el caso de la final España - Francia, lo peor no es el hecho en sí, pues podría ocurrir que la estafa sufrida fuese un pasaporte hacía otra parte, un salvoconducto que evite situaciones más dolorosas que perder una final. A todos los niveles, y el fútbol en un lugar destacado, estamos asistiendo a un entramado, a un sainete del que desconocemos su alcance. A modo de recordatorio cabe insistir en la Liga pasada, en lo que fue una comedia nada divina, un bochorno que la mayor parte de los espectadores se creyó en su trama y desenlace.

El narcótico social es tan poderoso en sus efectos que permite que evidencias absolutas pasen desapercibidas, y que robos a mano armada terminen siendo eximidos por razones que nadie comprende del todo, pero que al ser expresadas desde los modernos altares una y otra vez, cumplen con el objetivo de inocular la duda sumisa, es decir, una duda que al contrario de lo que Barrett expresaba, cumple un cometido de pasiva aceptación, de dejar que otros piensen por nosotros.

 

UNA CENA MUY ORIGINAL

Los integrantes de masalladelgol-colectivopessoa , seudónimos anónimos agazapados detrás de heterónimos invisibles, hemos llegado a la con...