miércoles, 18 de noviembre de 2020

LA SELECCIÓN ALEMANA BAJO LA LUPA

La Selección Española de fútbol ha pasado a la fase final de la Liga  de Naciones después de barrer del campo a la Selección Alemana por 6-0. Podrían haber quedado 12-0, pues de tal calibre fue la superioridad mostrada por España y la decrepitud de Alemania

La vida reparte sus cartas como un tahúr, enlazando presente y futuro sin atisbo de condescendencia. Demasiadas veces se olvida de la justicia, pero cuando se pone la toga de juez supremo y quiere ponerse al día, aplica sentencias ejemplares.

Es entonces cuando quienes gozan de matar a golpe de tambor, han de pasar por la experiencia de la humillación, conociendo el sabor de un trago de vinagre cuello abajo.

El fútbol es una de las actividades inventadas por el ser humano en la que, de manera más imprevisible y rápida, puede pasarse de la gloria al fracaso y viceversa. A veces se tardan unas semanas, meses o años, pero en ocasiones sucede en un mismo partido y es tal el efecto que provoca en los ganadores, en los que pasan de la sumisión al dominio, que a partir de este momento mágico se convierten en un tornado que arrasa con todo.

Fue en el Mundial jugado en Brasil en el año 2014, cuando en las semifinales Alemania endosó un terrible 7-1 a Brasil, dejando en silencio a la bulliciosa afición que se había dado cita en el estadio de Mineirao. El impacto emocional fue excesivo, máxime jugándose el Mundial en Brasil. Después, en la final del Mundial, Alemania se impuso a la Argentina de Messi, en la prórroga por 1-0. Eran tiempos de vino y rosas para Alemania, certificando y reforzando uno de los tópicos -cuyo autor intelectual fue Gary Lineker- que ha hecho más fortuna en el mundo del fútbol: “El fútbol es un juego en el que 22 hombres persiguen una pelota y al final siempre gana Alemania.”

De aquella Alemania sin piedad a la Alemania humillada por España, solo sobreviven dos jugadores -Manuel Neuer y Toni Kroos-. El primero de ellos es un tipo arrogante al que le vendrá muy bien verse en las portadas recogiendo balones del fondo de la red. Nada que decir de Kroos, un jugador siempre correcto, en las victorias y en las derrotas, un jugador que desplaza el balón como lo hacían sus maestros Günter Netzer y Bernd Schuster, pero al que ya ha llegado la hora del ocaso competitivo.

Joachim Löw es el otro superviviente de ambas experiencias. Low es un hombre elegante y educado, con una buena formación intelectual, que en otras latitudes, después de este desastre, debería cerrar su etapa como seleccionador. Veremos como se trata en Alemania un revolcón tan estridente.

Es imposible ver a un equipo jugar peor que Alemania contra España, máxime si se reconoce su nivel futbolístico y su histórico caudal competitivo. No solo por el juego en sí, sino por la poca predisposición y la nula intensidad mostradas. Más parecía que fuese un partido de suegros contra cuñados.

Gnabry es el único jugador a tener en cuenta por parte de Alemania en este partido. Tiene un brillante futuro por delante, con una velocidad y disparo excelente, pudiendo hacer ambas cosas a la vez. El resto de los que jugaron han mostrado un nivel paupérrimo.

Hace poco más de tres meses que el Bayern de Munich zarandeó al FC Barcelona por 8-2. Cuatro de los jugadores que se mostraron imponentes en aquel partido por parte del equipo alemán, fueron arrastrados por el barro por España en el 6-0: Neuer, Gnabry, Goretzka y Süle.

Sergi Roberto, el chico que sale en todos los desastres, el ahijado de Luis Enrique, jugó un buen partido contra Alemania y podrá contar a sus compañeros del Barça que en la vida nada es lo que parece.

No hay mejor manera para perder el miedo, que ver a tu peor enemigo llorar por las esquinas.

 

 

viernes, 13 de noviembre de 2020

JOHN WILLIAM ALDRIDGE

 

                                                18 de Septiembre de 1958 Liverpool (Inglaterra)

                                                        Newport County AFC 1979-1984

                                                        Oxford United Fc 1984-1987

                                                        Liverpool FC 1987-1989

                                                        Real Sociedad 1989-1991

                                                        Tranmere Rovers FC 1991-1998


lunes, 9 de noviembre de 2020

EL ENTRENADOR EN LOS TIEMPOS DEL CORONAVIRUS

Recientemente Pep Guardiola expresó una queja en referencia a las dificultades de su profesión. Adujo que al haber pretemporadas demasiado enfocadas en lo comercial, más los partidos y viajes de las competiciones oficiales, además de la recuperación física y mental tras los mismos, queda poco tiempo para preparar estrategias y tácticas.

No le falta razón aunque es algo que viene ocurriendo desde hace bastantes años, antes incluso de su exitoso paso por el FC Barcelona. Más bien creo que la situación de por sí exigente, se ha estresado más a raíz del cumplimiento de los protocolos por el Covid-19. El estar pendiente de detalles preventivos, en un entorno de obligaciones y precisión, ha complicado mucho la gestión diaria de un equipo de fútbol.

Le diría a Guardiola que más que nunca haga suya la frase que tuvo el atrevimiento de decir al recibir la Medalla d’Honor del Parlament de Catalunya. La dijo en catalán: “Si nos levantamos bien temprano, sin reproches, creedme que somos un país imparable”. A ver si con sus atributos de filósofo es capaz de convencer a la tropa millonaria del Manchester City.

Los nuevos tiempos requieren cambios, algunos de los que han acaecido otorgan excelentes oportunidades. Siendo un gran inconveniente que los estadios estén vacíos al disputarse los partidos, los entrenadores tienen ante esta circunstancia, como nunca antes, la posibilidad real de influir en los partidos.

Hasta antes de la transmisión del virus, muchos entrenadores gesticulaban y gritaban desde su zona técnica, sin que casi ningún jugador fuese capaz de interpretar nada, ni siquiera de escucharlos. Los más afectados por las directrices airadas siempre eran los tres o cuatro jugadores que ocupaban una zona cercana al entrenador, aunque la influencia real era poco decisiva por no ser holística. No iba más allá de alguna corrección o aviso al jugador que tenía más a mano.

Ahora, en cambio, un entrenador tiene la capacidad de modificar la táctica del partido mientras se está jugando, porque puede hacerse oír por todo el campo por parte de sus jugadores.

En el último partido de la fase de grupos de la Champions, jugado en el Camp Nou, Mircea Lucescu, entrenador del Dinamo de Kiev, fue capaz de revertir situaciones complicadas desde la zona técnica, pasando su equipo de estar agobiado por el FC Barcelona, a ser dominador en varias fases del encuentro, hasta el punto que fue capaz generar bastantes jugadas de gol y de ponerle muy difícil la victoria al Barça. Los gritos de Lucescu se podían escuchar durante la retransmisión, de manera constante y enérgica.

Es el nuevo hábitat que beneficia a los entrenadores intervencionistas, a los que se mueven como si dirigiesen una orquesta. Algunos son exagerados en su gesticulación y dramatismo, como en el caso de Simeone y Guardiola. Zidane, en cambio, tiene movimientos elegantes, asesora de manera más relajada a sus jugadores. Siempre está presente, de pie en la zona técnica, como un faro que es necesario ver desde cualquier lugar del campo.

Un entrenador al que sus jugadores pueden visualizar mientras juegan, conlleva un efecto más beneficioso para su equipo que si se esconde en la cueva, acurrucado en el banquillo. La influencia positiva puede extenderse hasta los árbitros, pues en cierto modo pueden sentirse cuestionados por los gestos de un entrenador, máxime si este tiene la aureola de ser objetivo en sus observaciones.

De algún modo, en una pequeña parte alícuota, participa en el partido. Incluso puede beneficiar a su equipo de manera directa, en lances concretos en los que se requiera rapidez en la entrega del balón a un jugador, para sacar un fuera de banda.

Respecto de todo eso creo que, en bastantes ocasiones, Koeman se expresa con un lenguaje corporal equivocado. Me parece un buen técnico, pero a menudo su puesta en escena una vez que empieza el partido es inadecuada, transmite cierto fatalismo y poca confianza. Es por ello que me pareció acertado el comentario de un periodista que incidió en la cuestión. Koeman reaccionó ofendido, como si debatir estas cosas fuese un absurdo.

En mi percepción del fútbol, un entrenador solo debería sentarse en el banquillo cuando su equipo gana el partido con cierta solvencia, o cuando ya no queda nada por hacer al estar perdido de manera irremediable.  Mantenerse al margen de una dirección proactiva durante el partido sugiere poca implicación, incapacidad y desánimo según el momento del mismo.

De algún modo, al final de la temporada, debería hacerse evidente que los entrenadores intervencionistas habrán tenido mejores resultados que los que no lo son, comparando plantillas de manera ecuánime.

 

jueves, 5 de noviembre de 2020

OLYMPISCH STADION AMSTERDAM

                                            Olympisch Stadion (1928)

                                            Ámsterdam (Países Bajos)

                                            Capacidad: 64.000 espectadores

                                            AFC Ajax (1900)                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     

lunes, 2 de noviembre de 2020

LA JUVENTUS BAJO LA LUPA

A pesar de que bajo la batuta de Maurizio Sarri la Juventus ganó el último Scudetto en la temporada 2019-2020, el técnico fue cesado después de que fuesen eliminados en los octavos de final de la Champions por el Olympique de Lyon, por el valor doble de los goles en campo contrario. Una temporada correcta, aunque en contra de Sarri penalizaron en exceso sus enfrentamientos con Dybala y Ronaldo.

En los últimos años la Juventus se ha caracterizado por ser un equipo bien plantado en el campo, con un fútbol enérgico, habiendo ganado un plus de eficacia y competitividad con la llegada de Cristiano Ronaldo, en la temporada 2018-2019, aunque siguieron chocando con el muro de la Champions, competición que no ganan desde la temporada 1995-1996.

La Juventus ha ganado las nueve últimas ligas de la Serie A, llegando a su máximo nivel bajo la dirección de Massimiliano Allegri, quien ganó el Scudetto en las cinco temporadas que estuvo en el club, con dos intentos fallidos de ganar la Champios, perdiendo dos finales, ante el FC Barcelona y el Real Madrid.

En la temporada 2020-2021 la Juventus tiene un nuevo entrenador, Andrea Pirlo, quien se estrena en esta faceta, con su aureola de jugador legendario como mediocentro de gran visión de juego, buen pase y lanzamientos de falta.

A finales de octubre de 2020 la Juventus anda perdida entre su antiguo sistema de juego y el que está por nacer. Por el momento no se observa mejoría alguna en las facetas creativas que tanto distinguieron a Pirlo como jugador.

Solo se atisba un brote verde en las aportaciones de Morata, un delantero de gran calidad, que se asocia muy bien y que remata como pocos. El resto de jugadores están sin estar. Hay que pensar que cuando los PCRs digan que Cristiano no tiene Covid, y cuando De Ligt se recupere de una lesión en el hombro, con los conceptos de Pirlo más interiorizados por el equipo, suban de nivel.

Es un equipo que tiene varios jugadores que ya están invirtiendo su curva de rendimiento. No destacan en nada, ni en jugadas de ataque, ni a balón parado, ni siquiera en el rigor defensivo.

Esta temporada la Juventus ha fichado a Arthur Melo, un jugador joven de gran técnica, que destaca en el control y protección del balón. A priori debería ser el eje por el que circulase el juego de la Juventus, aunque en su discurrir por el FC Barcelona, al margen de jugar algunos muy buenos partidos, dejó una aureola de vivalavida que no presagia nada bueno.

Si Pirlo es capaz de engarzar las piezas, con Cristiano, Morata y Dybala de delanteros, adelantando a Melo como en su día hizo Rijkaard con Xavi, con De Ligt como gran central, siendo decisivo en los ataques a balón parado, podríamos ver a una Juventus de nuevo competitiva.

En este momento, creo el Inter es el mejor colocado para ganar el Scudetto. El Milán no está mal posicionado, aunque depende en exceso de Ibrahimovic, un hombre de treinta y nueve años, y de su estrella emergente, Leao. En cuanto a la Roma, juega muy bien al fútbol, pero tiene el sistema defensivo demasiado débil.

 

UNA CENA MUY ORIGINAL

Los integrantes de masalladelgol-colectivopessoa , seudónimos anónimos agazapados detrás de heterónimos invisibles, hemos llegado a la con...