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martes, 17 de agosto de 2021

ANTICIPANDO EL FUTURO ( I )

Hoy, 23 de junio de 2035, se cumple un mes del abandono de la práctica del fútbol federado del jugador Paladino, alfa y omega de las exitosas cinco temporadas que ha vivido el Esport Club Granollers.

Recuerdo que en su presentación, en la rueda de prensa del día 8 de agosto de 2030, a las 12 del mediodía, solo estábamos presentes tres periodistas, además del presidente del club. El acto tuvo lugar en el Casal de l’Esport, un centro social adjunto al campo de fútbol, con trece despachos y una sala grande para reuniones, cuyas instalaciones son utilizadas por diferentes entidades deportivas de Granollers.

En aquellos días, inmerso desde hacía años en la tercera división nacional, siempre en posiciones intermedias, el club decano del Vallés Oriental no mostraba ni un latido que auspiciase un paso al frente, ni un signo de vida que permitiera soñar a los pocos aficionados que acudían cada temporada al campo del Carrer Girona, ubicación del equipo desde el año 1922.

En primer lugar tomó la palabra el presidente del club, el Sr. Melenchón, quien nos puso al corriente del nuevo fichaje:

El Sr. Paladino es un jugador que ha fichado por nuestro club a raíz del informe presentado por el entrenador Sr. Colomé. Las referencias que tenemos de su capacidad están avaladas por el entrenador, sin que nos conste ningún historial futbolístico. El Sr. Paladino ha vivido entre Italia, España y algunos países de África, y nunca ha jugado como federado.

La primera pregunta la hice yo, representando a El Nou:

¿Qué esperas aportar al Esport Club Granollers?

Después de mostrarse pensativo durante unos segundos, contestó:

Voy a poner todo de mi parte para ganar todos los partidos que juguemos.

La respuesta hizo que todos los presentes -los tres periodistas y el presidente del club- nos mirásemos, esbozando una sonrisa de cierta conmiseración.

¿No te parece un reto demasiado exigente? –expuso el periodista de El Punt  Avui.

Habría podido salirse del atolladero con un tópico, pero lejos de eso, expuso:

Bueno, puede que sí, pero hablo desde mi experiencia personal, pues no recuerdo haber perdido nunca un partido.

Se hizo un largo silencio, como si todos los presentes intentasen descifrar si lo que estábamos escuchando era el discurso de un mozalbete optimista y gracioso, o realmente tendría alguna base cierta.

Ante nosotros teníamos a un chico de veinticinco años que sin ningún historial en categorías del fútbol italiano, español, o africano, nos expresaba con toda su vanidad revestida de candidez, que él no conocía la derrota.

¿Con qué equipos has jugado? ¿Cuál es tu historial deportivo?       –pregunto el director de la renacida Revista del Valles.

Mi experiencia no es relevante en sí misma. He jugado cientos de partidos sin demasiada historia: competiciones de empresas, de barrios de capitales africanas, etc. No puedo aportar nada que les pueda servir de referencia.

Lo cierto es que una vez que la entrevista fue publicada en los diferentes medios locales, en Granollers y su zona de influencia hubo un runrún que fue creciendo a diario, con asistencia de aficionados en mayor número de lo habitual a los entrenamientos.

De buena estampa física, de 1,88 de altura y 85 kg de peso, no desentonaba entre el resto de jugadores a la hora de mover el balón y seguir el juego, pero nada auguraba que con su presencia pudiese ocurrir algo relevante en el terreno de juego.

Algunos aficionados mostraron su decepción por lo visto en los entrenamientos, mientras que otros defendían que tenían la impresión de que Paladino escondía algo, que parecía jugar al ralentí, siguiendo el juego sin más, guardándose algún secreto.

En un Granollers calcinado por un calor exasperante, crecía la curiosidad por el día del debut del EC Granollers, con el deseo de comprobar si las palabras de Paladino eran un farol o, por el contrario, si estábamos en la antesala de algo que mereciese ser destacado. En realidad nos conformábamos con mucho menos de lo prometido, sería suficiente con no perder demasiados partidos, pero la ilusión por una presencia que catapultase algo de emoción iba creciendo en la ciudad.

La expectación iba en aumento antes del primer partido de competición contra el Club Esportiu Júpiter, el histórico equipo de La Verneda, el domingo 31 de agosto de 2030, máxime cuando en los dos amistosos jugados por el EC Granollers, Paladino no jugó ni un minuto. El entrenador comentó que se estaba adaptando al equipo y que no quería forzar su participación.

Hasta la fecha nadie había visto nada destacable en los entrenamientos por parte de Paladino y, no obstante, el eco de sus palabras tenía una resonancia inesperada e inexplicable en muchos aficionados. Por mi parte, he de confesar, que no esperaba nada especial de su incorporación al equipo.

Cuando faltaban pocas horas para sacar conclusiones, mi intuición me decía que lo más probable era que la magia se difuminase tras haber vivido un leve sueño de verano.

Nunca estuve más equivocado.

 

domingo, 11 de julio de 2021

LA PRIMERA EDICIÓN DE LA EURO

La Eurocopa, que anoche coronó por segunda vez a la selección de Italia como campeona después de una espera de 53 años, es el torneo de selecciones de fútbol más importante del continente europeo, siendo organizado por la UEFA cada cuatro años.

En contraposición a la Copa América, que se fundó en 1916, la Eurocopa es una competición de creación muy posterior, concretamente en 1960, bajo la nomenclatura de Copa de Naciones de Europa.

Tanto a nivel de formato para la fase final como para las previas clasificatorias, la Eurocopa no ha tenido un único modo de funcionamiento a lo largo del tiempo. Así, hasta 1976, en la fase final tomaban parte tan sólo 4 selecciones, que se clasificaban tras una serie de encuentros eliminatorios previos.

A partir de 1980, las selecciones que tomaban parte en la fase final pasaron a ser ocho, hasta alcanzar las 16 a partir de la edición de 1996. Finalmente, desde 2016 hasta a día de hoy, 24 son los combinados que compiten en la fase final del torneo.

El espejo en el que se miraron los organismos europeos para crear la Eurocopa fue la Copa América, torneo de dilatada trayectoria y carácter precursor que ya llevaba en funcionamiento 42 años en el momento que se disputó el primer partido de la Eurocopa.

En retrospectiva, el primer encuentro oficial del recién creado torneo tuvo lugar en el Estadio Lenin de Moscú, con una asistencia de más de 100.000 espectadores y que enfrentó a la URSS contra Hungría, con victoria soviética por 4-1 en los octavos de final. El honor de ser el primer goleador de la competición recayó en la figura de Anatoli Ilyin, histórico delantero que destacaría en las filas del Spartak de Moscú a la largo de su trayectoria profesional.

Por lo que respecta a la selección española de la época, el combinado gozaba de una plantilla en la que destacaban dos de los mejores jugadores de la historia, Di Stéfano y Luis Suárez, el cual superó a la selección de Polonia por un global de 7-2 en octavos, lo cual implicaba que la selección española debería enfrentarse a la URSS en cuartos de final.

Sin embargo, el régimen franquista comunicó a la FIFA y a la UEFA que no permitiría la entrada de los deportistas soviéticos ni tampoco la exhibición del himno y bandera soviética, con lo cual la eliminatoria no se llegó a disputar con lo que la URSS accedió a semifinales de manera directa.

La fase final de la primera Eurocopa -léanse semifinales- se organizó en Francia y los equipos clasificados fueron Yugoslavia, Francia, Checoslovaquia y la URSS.

En la final, que se disputó en el Parc des Princes de París el 10 de Julio de 1960, la URSS vencería por 2-1 a la selección de Yugoslavia.

Entre los mayores logros obtenidos por la selección soviética de fútbol, aparte de la victoria en la Eurocopa de 1960, sobresalen las dos medallas de oro obtenidas en los Juegos Olímpicos de 1956 y 1988, así como un cuarto lugar en la Copa Mundial celebrada en Inglaterra en 1966, más los tres subcampeonatos de Eurocopa en 1964, 1972 y 1988.

 

domingo, 6 de junio de 2021

TODO POR LA PASTA

Fue en el año 2009 cuando la magnífica revista Archipiélago cerró sus puertas, marcada por la profunda crisis económica iniciada en el 2008, cuyas consecuencias siguen todavía vigentes, sin que ningún estamento oficial hiciese nada para preservar un bien común tan escaso como lo es un pensamiento crítico, profundo y abierto.

El 5 de abril de 2009, el escritor Enrique Vila-Matas escribió en El País un lamento muy oportuno que puso el punto y final a una trayectoria que solo pervivirá en la memoria de unos pocos, después de la enésima paletada sobre la tumba de la cultura.

Si hago mención a la extinta revista es porque el lema de la misma, una brillante paradoja de la indefinición, permite enlazar con la actualidad más intrauterina del fútbol español. El lema de la revista era el siguiente:

Archipielago: Conjunto de islas unidas por aquello que las separa.

Tomo prestada la divisa de la revista Archipiélago, para adaptarla al momento actual del fútbol español:

Conjunto de farsantes unidos por aquello que los separa.

En este caso, el líquido elemento referido al epígrafe de la revista se ha transmutado en el concepto liquidez, en lo que sería la versión más voraz y veraz del “todos unidos por la pasta”.  Si el enfrentamiento entre Rubiales y Tebas era noticia diaria, siempre por cuestiones de prestigio, poder y dinero, en los últimos meses un remanso de paz subyuga los ánimos de ambos contendientes ante la dificultad económica provocada por los nuevos tiempos.

El desangre del fútbol español se inició hace unos años, pero con la impuesta pandemia, el flujo de sangre que brota con saña ha dejado al paciente en el umbral de la rigidez cadavérica. Este ha sido el momento en que los enemigos de siempre, respaldados por los más altos organismos, se han dado cuenta de que o se ponen juntos a taponar la herida, o todo el entramado futbolístico se irá al garete.

Llegados a este punto, la competición queda en un segundo plano, pues antes que poner copas de metal en la estantería es necesario llevarse algo de comer a la boca. En caso de inanición siempre es mejor adoptar una actitud colaborativa que permita llenar el plato, aunque sea con manjar silvestre, convenientemente repartido de acuerdo al criterio de los que lucen tres entorchados de oro.

El tiempo de las simulaciones sigue estando muy presente con el objetivo de moldear lo que sea necesario para cumplir los objetivos marcados. Después que en la pasada Liga se cumpliesen todas las condiciones pactadas desde la indecencia más desesperada, de nuevo están prestos a venderse hasta la madre, suspirando para que en un par de años el paciente se haya recuperado del zarpazo sangrante y todo pueda volver a cierta normalidad.

Entretanto, los atribulados periodistas, provenientes de raleas bien diversas, cantarán a coro la canción que han aprendido en la universidad   -la Canción del Libro Gordo de Petete-, ajenos al directorio que maneja los hilos de tanta marioneta que ha alcanzado el rango de actor principal, en lo que es la prueba determinante de que la necedad ha invadido barracas y palacios, como una plaga de insectos que se multiplican a un ritmo imposible de vencer.

De seguir denunciando lo que esconde la tramoya del fútbol español, podría ocurrir que finalmente haya una bala de plata que lleve mi nombre, el de un humilde heterónimo, uno de tantos admiradores del maestro Pessoa, al que una muerte oscura le vendría bien para alcanzar una precaria eternidad.

 

UNA CENA MUY ORIGINAL

Los integrantes de masalladelgol-colectivopessoa , seudónimos anónimos agazapados detrás de heterónimos invisibles, hemos llegado a la con...