domingo, 3 de enero de 2021

PINCELADAS SOBRE LEO BEENHAKKER

El nombre de Leo Beenhakker estará siempre asociado a los mejores tiempos del Real Madrid y la Quinta del Buitre. No en vano, de los 5 títulos consecutivos de Liga conseguidos entre 1986 y 1990, tres lo fueron con el entrenador holandés en el banquillo. Asimismo, en su palmarés global con el club madrileño destaca también la Copa de 1989 y las dos Supercopas de 1988 y 1989.

Si bien el dominio del Real Madrid en Liga fue indiscutible, marcando una era tanto en títulos como en estilo de juego, el gran objetivo del club era conquistar la ansiada Copa de Europa, lo que no fue posible alcanzar, dadas las dolorosas eliminaciones acontecidas en semifinales de manera consecutiva frente al Bayern de Múnich en 1987, PSV Eindhoven en 1988 y Milan AC en 1989.

En aquellas fechas, el Real Madrid partía en cada edición de la máxima competición continental como claro favorito al título. Visto en perspectiva, el exceso de presión autoimpuesto no le favoreció en nada a la hora de afrontar y lidiar con los momentos más tensos y decisivos enfrente a rivales de similar entidad. (En relación a la Copa de Europa de 1990, el Real Madrid volvería a ser eliminado de nuevo por el Milan AC, esta vez en octavos de final, siendo John Benjamin Toshack el entrenador del primer equipo. En la edición de 1991, con Di Stéfano de técnico, el equipo blanco llegó hasta cuartos de final, viéndose superado por el Spartak de Moscú).

Entre 1989 y 1991, Beenhakker se hizo cargo de las riendas del Ajax de Ámsterdam -conquistó el campeonato de Liga de 1990- y de la selección neerlandesa en el Mundial de 1990 celebrado en Italia.

Aquél campeonato supuso una enorme decepción para los seguidores holandeses y del fútbol en general, puesto que la selección, vigente campeona de Europa, tenía una plantilla de incuestionable calidad. Pero conflictos internos entre los jugadores, más la precipitada transición en la dirección técnica -Libregts fue cesado como técnico un mes antes del inicio del Mundial- echaron por tierra todas las posibilidades de éxito.

Según parece, los jugadores apostaban por Johan Cruyff como entrenador para afrontar el Mundial, pero Michels, padre futbolístico de Cruyff y con total poder decisorio en las riendas de la Federación Neerlandesa de Fútbol en aquellas fechas, optó finalmente por Beenhakker, siendo esta una de las más controvertidas decisiones tomadas por Michels en su trayectoria, de la cual aún perviven muchos secretos al respecto.

No sería hasta septiembre de 1991 cuando Beenhakker volvería a formar parte del Real Madrid como manager general a instancias de Mendoza, presidente del club en aquellos años.

Con la destitución de Antic en Enero de 1992, Beenhakker pasó de nuevo al banquillo del Real Madrid. Si bien la decisión de cesar a Antic con el tiempo se antojó errónea, no es menos cierto que la trayectoria de Beenhakker mantuvo la buena línea de resultados, excepto para el último partido de Liga, el más decisivo.

El desastre final acontecido en el Heliodoro Rodríguez López –el Real Madrid ganaba 1-2 a la media parte al CD Tenerife y dependía de sí mismo para salir campeón- perdiendo 3-2 y brindando el campeonato de Liga al FC Barcelona fue un auténtico mazazo anímico para el Real Madrid, lo que supuso el fin de la segunda etapa de Don Leo en Chamartín.

Después de todo aquello, durante la temporada 1992-93, Beenhakker estuvo entrenando en Suiza, concretamente en las filas del Grasshopper Club Zürich.

Finalmente, subrayar que su reconocido prestigio como hombre de fútbol también se explica por los éxitos logrados en clubes como el Feyenoord de Rotterdam o el Ajax de Ámsterdam -fue él quien apostó por Ronald Koeman como entrenador en 2001, y también fue el máximo responsable de la llegada de un joven Ibrahimovic-deviniendo ambas decisiones totalmente acertadas para los intereses del club ajacied.

LEV YASHIN (1929-1990)

Lev Yashin. The Shining Light | Read The League

viernes, 1 de enero de 2021

ANTIC: PASO FUGAZ POR EL FC BARCELONA

Los cinco meses de Radomir Antic (1948-2020) como entrenador del FC Barcelona fueron de una capital importancia, dado que logró revertir una situación deportiva sumamente complicada, la cual merece ser rescatada del inmerecido olvido en la que se encuentra, ya que ayuda a comprender la trayectoria del devenir contemporáneo del club.

A mitad de la temporada 2002-03, con el equipo clasificado en 15º lugar y con los peores augurios acechando, la posibilidad de un descenso era una opción nada descabellada dada la dramática situación en la que se encontraba el club, inmerso en una gran crisis de institucional. La llegada de Antic implicó el cese en sus funciones de Louis Van Gaal como entrenador.

Con el neerlandés al frente durante la primera mitad de la temporada, la trayectoria en la Champions League había sido sobresaliente, con el equipo clasificado para octavos de final sin conocer la derrota. En contrapartida, en el campeonato liguero las sensaciones eran radicalmente opuestas, con el estado anímico de la plantilla por los suelos, lo que hacía presagiar los peores escenarios posibles.

Radomir Antic fue presentado como entrenador del primer equipo el 2 de Febrero de 2003. Y tan solo diez días después, Joan Gaspart dimitía de sus funciones como presidente del club, dejando el club en manos de una junta gestora hasta las elecciones previstas para Junio de 2003.

Una de las primeras decisiones que el nuevo entrenador afrontó fue la de cambiar radicalmente el precario aspecto emocional del equipo, organizando  comidas como terapia de grupo, y transformando las dinámicas de entrenamiento, en aras de revolucionar la alicaída alma del equipo, dotándolo de una mayor fortaleza mental, aumentando así la compenetración de sus miembros.

A nivel táctico, proporcionó más seguridad defensiva al equipo, minimizando los riesgos a tomar a nivel defensivo, logrando clasificar al Barça para la siguiente edición de la Copa de la UEFA -hubiese sido la primera vez en la historia sin acceso a una competición europea- alcanzando una meritoria sexta plaza en la Liga.

En lo que a la Champions League se refiere, el equipo fue eliminado en  cuartos de final por la Juventus, en una eliminatoria muy igualada en la que el conjunto culé mereció ganar por juego y oportunidades claras de gol. Al final, el Barcelona quedaría eliminado con un gol de contraataque en la prórroga a cargo de Zalayeta.

Durante su etapa al frente del FC Barcelona, Antic dirigió a jugadores como Xavi, Puyol, Luis Enrique, Iniesta o Valdés, además de otros integrantes de la plantilla como Kluivert, Riquelme, Saviola, Cocu o De Boer. Con él al frente, jóvenes jugadores de la cantera como Motta y Oleguer empezaron a tener sus primeros minutos.

El gran trabajo llevado a cabo por Antic, que conoció solamente la derrota en 4 encuentros de los 24 que dirigió, tuvo efectos balsámicos para el futuro inmediato de la institución más allá de su corto periplo por el club.

Salvó los cimientos básicos de la primera plantilla, apostando por Valdés como guardameta, adelantando a Xavi hacia posiciones más cercanas al área rival y, por encima de todo, situando a Puyol como central, puesto del que ya jamás se movería en el futuro. Decisiones que se desvelarían totalmente acertadas.

Es de justicia reivindicar la relevante herencia de Antic, por fugaz que fuese su paso por el FC Barcelona. Nunca es demasiado tarde para resarcirla del injusto olvido en la que se encuentra.

UNA CENA MUY ORIGINAL

Los integrantes de masalladelgol-colectivopessoa , seudónimos anónimos agazapados detrás de heterónimos invisibles, hemos llegado a la con...